El escritor dormido

Ahora que no me oye nadie, voy a aprovechar para susurrar una idea que mantengo en secreto: creo que todos tenemos un pequeño escritor dentro. Ya está, ya lo he dicho. Hablo de esa parte de ti más sensible a lo que te rodea, más creativa o quizá simplemente más propensa a manifestarse. Esa parte de ti, ese escritor interior, estará más o menos dormido y manejará mejor o peor las palabras, pero será un escritor al fin y al cabo.

Los beneficios de la lectura son de sobra conocidos, pero ahora también quiero destacar los efectos positivos de la escritura. Considero que es un ejercicio saludable dejarte llevar por esa parte de ti y escribir de vez en cuando. Aunque sólo sea cómo ejercicio de expresión o de desahogo. Así pues, hoy trataré de reflejar las distintas sensaciones que experimento al leer y al escribir:

Leer es apasionante. Usas tu imaginación a través de un relato que no puedes controlar y que te transporta a mundos desconocidos. Ahora bien, probablemente sea una gran historia, pero en ocasiones, si tú pudieras, la habrías desarrollado de otra manera. Para mí, leer es dejarte llevar, como soñar.

Veo que estoy en un huerto. No sé muy bien por qué. No es que no me guste que me lleven al huerto, en serio, pero no sé muy bien que hago aquí. Además, huele raro y no parece que haya nadie. Tengo la impresión de que algo o alguien me va a dar un susto.

pedroruiz-0967_ligeraEscribir es crear un mundo de la nada. Probablemente no sea una gran mundo, carezca de sentido o podrías haberlo escrito mejor, quien sabe. Pero es tu relato, lo has creado tú. Escribir es leer todas las historias que podrían haber sido y elegir la que más te guste. Para mí, escribir es como soñar despierto.

Imagino un huerto precioso.  Las hojas caídas no dejan ver la tierra, pero parece que hayan adquirido su color. Huele a la hoja de limonero. El sol regala sus últimos rayos. Se respira tranquilidad.

pedroruiz-1015_ligeraTe animo a leer, porque así podrás vivir sueños asombrosos, pero también a escribir, porque tendrás el poder de imaginar tus propios sueños. Si crees que albergas un escritor dormido en tu interior, procura que también sueñe despierto.


 

Las fotografías que sustentan esta entrada fueron ideadas y realizadas gracias al extraordinario trabajo del fotógrafo Pedro Ruiz y de su equipo. Para ver más imágenes de la sesión, pulsa aquí.

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