Escritor de sueños

Algunos ya sabréis que, afortunadamente, he podido cumplir el sueño de escribir mi primera novela. En consecuencia, mientras disfruto de opiniones y reseñas de valientes lectores sobre el libro, reprimo las ganas de cumplir mi otro gran sueño, el de escribir mi segunda novela.

Así pues, considero que es apropiado que ahora aproveche el poco tiempo libre del que dispongo para devolver esa gratitud, como si fuera la imagen en un espejo.

pedroruiz--0924_ligeraDe manera que, sí, lo habéis adivinado, a partir de hoy trataré de describir mis sueños. Bueno, a lo mejor no era tan fácil de prever. El caso es que intentaré no dejarme nada, pero los sueños no son recientes y yo soy muy torpe con los recuerdos.

Trato de hacer memoria. Era tarde, estaba sentado en una silla, sí, escribiendo un relato o pasando a limpio unos esquemas. Estoy seguro de que no estaba dejando pasar el tiempo ni navegando por internet ni nada por el estilo. Lo sé porque sí recuerdo que sentía esa sensación embriagadora y voluble que sólo sientes cuando creas algo.

pedroruiz--0913_ligeraEstaba ilusionado con esas ideas que surgían del propio sueño, que nacían de recuerdos que no parecían pertenecerme. Sentía que la historia me llevaba a mí y no al revés. Poco a poco se ataban los cabos, terminaban los giros, concluían los hilos entrelazados. Mis dedos sólo tenían que presionar las teclas, que brillaban mágicamente ordenadas, como si luces y sombras marcaran el camino. Ellas nos acompañan a partir de entonces, hasta el día en el que podamos —Tú y yo— vivir esa aventura.

Es ahora cuando te cedo mi puesto. Siéntate en mi silla y ponte cómodo. Deberás ser  el que escribas el final de este sueño, porque yo aún no he despertado.


 

Las fotografías que sustentan esta entrada fueron ideadas y realizadas gracias al extraordinario trabajo del fotógrafo Pedro Ruiz y de su equipo. Para ver más imágenes de la sesión, pulsa aquí.

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