Las 7 reglas del escritor entrevistado

Hace unos días, tuve la suerte de disfrutar de mi primera entrevista en directo en la radio. Gracias a esa experiencia, he podido aprender ciertas pautas que tendré en cuenta en el futuro. Basándome en ese conocimiento experimentado de la materia del que os hablo, daré algunas reglas que te ayudarán si eres escritor novel y te encuentras en la misma situaciónconsigues de potra una entrevista en la radio gracias a un amigo.

He de subrayar que, por tanto, queda demostrado que mis conjeturas sobre las entrevistas son irrefutables. De ahí que, ahora aproveche la coyuntura para entregar de manera altruista mis nociones a los menos versados. Así pues, mientras esperamos a que dichas reglas se muestren esculpidas sobre piedra, las dejaré aquí publicadas para futuras generaciones de escritores entrevistados.

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¿Cuál era la pregunta?

Ya no se me ocurre ninguna tontería más para darme bombo. Éstas son las siete reglas:

  1. Rodéate de amigos o compañeros con los que te sientas cómodo. Yo tuve la suerte de compartir la experiencia con Sergio Sancor. Si no es posible, trata de quedar antes con la persona que te va a hacer la entrevista, para hablar de su enfoque, tratar de encontrar cierta complicidad o invitarle a una copa.
  2. Preparar las posibles respuestas es un ejercicio recomendable, pero probablemente innecesario. Lo habitual es que el periodista quiera poner constantemente en aprieto al autor y no puedas abarcar las numerosas ramificaciones de la entrevista. ¿No me crees? La primera pregunta que tuve que responder fue: ¿de qué va tu libro? Maldita sea, iban a pillar.
  3. Este tipo de medios se deben ajustar a una planificación previa, pero, como es lógico, su funcionamiento suele ser dinámico y flexible. Demuestra tus tablas y tu dilatada experiencia como invitado manteniendo los ojos abiertos. Puede parecer sencillo, pero no lo es. Tienes que estar preparado para comenzar o terminar de hablar en cuanto te avisen o pese a que no te avisen.
  4. Es posible que el entrevistador se haya leído tu novela y tenga preparado un análisis concienzudo. Ahora bien, tú eres el que más sabe sobre cada página del libro. Así que relájate, puedes improvisar sin que nadie te lleve la contraria. Es una de las grandes ventajas. Si tu novela va de robots gigantes, puedes decir que tratabas de reflejar las emociones humanas o el estilo de vida del siglo XV. Así de fácil.
  5. No tengas miedo a desarrollar tus respuestas, pero con moderación. Puede ocurrir que, en cada ocasión en la que participes en la tertulia, sientas que debas limitar tus intervenciones. Que tengas la sensación de que, si te extiendes, puedan quedar preguntas por responder. Es un error, tú no debes preocuparte por el tempo de la entrevista.
  6. Disfruta. Éste es tu momento. Debes convencerte de que la entrevista te la están haciendo a ti, que durante unos minutos tú eres el protagonista y no un colaborador. Tendrás que exprimir tu ego para aceptar ser el centro de atención.
  7. Habla constantemente de tu novela y de dónde pueden comprarla. Para la próxima vez, de cada siete palabras que salgan de mi boca, cinco serán el título de mi novela (“Si su luz se apaga“) y una será la plataforma dónde se vende (Amazon). Con el resto de palabras me tendrá que sobrar para expresarme con naturalidad. Me gustan los retos.
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Las fiestas de Bilbao pasaron factura

Esas siete reglas pueden resumirse en una sola. Como remate épico, os regalo ese precepto supremo del maestro Potter Mago por el mismo precio:

Exprésate con libertad sin excederte. Di todo lo que quieras decir, pero sólo lo que quieras decir.

Aquí os dejo la entrevista completa:

Si te he sacado una sonrisa, deja un comentario.