Papel en blanco, mente en blanco

Es habitual que el escritor novel tenga dificultades para visualizar su próxima historia. Normal, de ahí su nombre. Hoy yo estoy en ese mismo punto, así que se me ha ocurrido hablar de lo que sucede cuando te enfrentas a un papel en blanco.

Un pequeño escollo —sin importancia— surge cuando no encuentras una historia realmente interesante sobre la que escribir. No se trata tanto de cómo hacerlo, que también, sino de qué historia contar.

tazaEstás sentado en tu silla de escribir best-sellers, con la postura que recomiendan en prevención de riesgos laborales —altura, espalda, mirada, chaleco reflectante—, tus ojos fijos sobre una pantalla inmaculada, tus dedos sobre el mismo teclado que usa Stephen King, el Diccionario de la RAE a mano y tu taza de escritor pedante sobre la mesa. Lo tienes todo para triunfar. Nada puede salir mal.

Tan sólo tienes que esperar a que llegue la inspiración. Y ése es el problema, que pasa el tiempo y ésta no llega ni da señales de vida. Nada, ni un whatsapp. Y ahí es cuando te das cuenta de que, en realidad, crear una buena novela depende poco de tu ordenador de última generación, de tu ático neoyorquino con vistas o de tu cabaña escondida en el bosque. Por supuesto que es importante crear un buen lugar de trabajo, dónde te sientas cómodo, pero definitivamente no es garantía de éxito.

donde esta la ñ

¿Dónde estaba la tecla de guión largo?

Es curioso. En mi caso, las historias nunca llegan de manera planificada. Puedo estar días delante del ordenador sin obtener ningún resultado satisfactorio. Eso sí, voy a comprar espárragos al supermercado y de improviso brota de mí una orgía de valiosas tramas literarias.

Por desgracia, la primera vez que experimenté dicho fenómeno no supe aprovecharme. Pero ya no me pilla desprevenido. Tengo mi particular equipo de emergencia con papel, lápiz… Bueno, no quiero confundir empleando verborrea técnica. Un «kit» con los instrumentos propios del escritor.

emergencia

Romper el cristal en caso de inspiración.

Para que resulte fácil de explicar, diré que comenzar a escribir una novela es como estar en una primera cita. Esta comparación no es casual, también soy un experto en esa materia. Se te ocurren algunas cosas de las que podrías hablar, pero todo te parece insulso. Así pues, descartas mentalmente cada idea de manera inmediata —No, eso no lo puedo contar. No, eso sólo me hace gracia a mi—. El truco es ir con un par de anécdotas y chascarrillos ya pensados. Hablo del truco para la primera cita, para escribir ni idea.

El caso es que, a medida que van viniendo hacia ti las ideas de un posible argumento, las rechazas como si fuera un partido de tenis y estuvieras enfadado por el estado de las pelotas. Sí, he cambiado de metáfora. Algunas salen despedidas fuera de la valla y otras caen dentro de la pista. Son estas últimas las que recogerás mañana, el año que viene o quizá nunca. Para lanzarlas de nuevo o para conservarlas para siempre.

Eso sí. Si al fin consigues encontrar esa idea —por pequeña que sea—, ese hilo argumental que pueda funcionar, en el que crees, que hace que tu imaginación se desborde; no pares, escribe.

Y como me gusta terminar con un interrogante, y de alguna manera hay que enfrentarse a esa primera página, ahí va la Pregunta de Rober de hoy:

¿qué fue antes?, ¿el papel en blanco o la mente en blanco?

  12 comments for “Papel en blanco, mente en blanco

  1. enero 22, 2015 at 11:02

    Pues no puedo responder a tu pregunta.
    Pero puedo decir que siempre me ha maravillado la imaginación que tenéis los escritores. Acabo un libro en 24 horas y al cerrarlo, pienso ¿de dónde coño sacarán las ideas?
    Creo que debe ser una presión horrorosa, la verdad.

    • Rober Lago
      enero 22, 2015 at 11:17

      Considero que para el escritor novel no hay demasiada presión. Estará contento con cada paso hacia delante que dé la novela.
      Muy diferente será el caso de los escritores consagrados, con contrato en editorial y numerosos seguidores, que sí sentirán la presión por el éxito de sus obras anteriores.
      Estoy deseando que me pase… 😉

      • enero 22, 2015 at 11:24

        Pues no sé, eh! Conozco a gente que tiene un “simple” blog (además de un curro que le da de comer, como la mayoría de vosotros), que tiene esa presión.
        Va buscando ideas para hacer un post y a veces tengo que oír cosas como “joder, es que ya no sé qué poner”.
        Supongo que la presión debe ir en función también de la personalidad de cada uno, no?
        Igual a Murakami le da absolutamente lo mismo tener o no ideas. Porque escriba lo que escriba, lo va a vender. Y, como siempre, habrá gente que flipe con sus libros y gente que los odie.

        • Rober Lago
          enero 22, 2015 at 11:53

          Pues me has convencido. Cuando tienes razón, tienes razón.
          Yo prefiero escribir cuando realmente me apetece expresar una idea. Si fuerzo, muy probablemente no signifique nada.

          Murakami es de otra liga…

          • enero 22, 2015 at 12:28

            Pues creo que estás en el buen camino! jajajajaja
            Murakami es Dios. Aunque se fume 8 porros y tome güisqui para regalar mientras escribe. Y lo afirmo, eh! Nadie me convence de que escribe estando sereno!

            • Rober Lago
              enero 22, 2015 at 14:59

              Pues me apunto sus ingredientes para el éxito. Por probarlo algún día…

  2. Musculman
    enero 22, 2015 at 11:34

    Jejeje crack

    • Rober Lago
      enero 22, 2015 at 11:56

      Muchas gracias.
      Para crack, “Musculman”. Eso sí que eran historias bien hiladas… 😛

  3. Saramad
    enero 22, 2015 at 14:43

    Desde luego que me has sacado una sonrisa, como siempre. Qué gran guionista se está perdiendo el mundo! o quizá no, y es solo cuestión de tiempo… 🙂

    • Rober Lago
      enero 22, 2015 at 15:06

      Muchas gracias.
      Sí, soy famoso por mis conversaciones conmigo mismo:
      —¿Guionista? No lo había pensado. ¿Dónde envía uno el curriculum? Acepto.

  4. enero 26, 2015 at 12:42

    Como siempre si, me has sacado una sonrisa!
    No creo que tengas problemas para escribir con esa sensación que nos demuestras en tu Novela SI SU LUZ SE APAGA y en los post. Con seguridad, con esa confianza por lo menos es como si fuera fácil.
    Es tan…
    Lo que tienes que hacer, es hacerlo mas a menudo!!!

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